Trastornos de eliminación

El aprendizaje del control de esfínteres suele realizarse a partir del 2º cumpleaños, siempre y cuando en ese momento, los padres puedan armarse de paciencia para hacer frente a los inevitables y frecuentes accidentes.

Los niños suelen lograr el control de las defecaciones en torno al 2º año y el control diurno de la orina entre los 2 años y medio y los 3. El control nocturno, en cambio, puede retrasarse más allá de los 3 años.

No obstante, ante cambios familiares, como por ejemplo, el nacimiento de un hermano; el niño, que ya controlaba sus esfínteres, pueda necesitar pañal durante algún tiempo más. En este caso, es importante ser pacientes y comprensivos con él, hasta que recupere el control aprendido.

 

Enuresis infantil

Emisión repetida de orina en la cama o en la propia ropa, aproximadamente cuando el niño tiene 5 años. La frecuencia de esta conducta tiene que ser como mínimo 2 veces por semana durante 3 meses seguidos. Este comportamiento no se debe a problemas médicos u otros factores.

 

Encopresis infantil

Evacuación repetida de heces en la propia ropa, a los 4 años aproximadamente. La frecuencia de esta conducta tiene que ser como mínimo 1 vez al mes durante 3 meses seguidos. Este comportamiento no se debe a problemas médicos u otros factores.

 

Ambos trastornos pueden ser:

  • Primario: el niño nunca lo ha controlado. En este caso, el tratamiento se dirige al entrenamiento y fortalecimiento de los esfínteres.
  • Secundario: cuando el niño pierde el control que ya se había adquirido, la causa suele ser emocional. El tratamiento, por tanto, irá en esa dirección.